| Cómo y por qué hice un club de mahjong cuando estuve en el extranjero. Dato curioso: si Meme pasa más de una semana sin jugar mahjong, empieza a marchitarse y eventualmente muere. 11 DE ENERO 2026 |
|---|

| Hola de nuevo MemeWeb, tanto tiempo. En esta ocasión voy a escribir sobre una de las cosas más divertidas que he hecho desde septiembre del año pasado, que es haber formado un club de mahjong en la noble ciudad de Bahía Blanca, donde tuve que vivir por algunos meses. Es una ciudad pequeña, muy ventosa, llena de gente maravillosa pero que lamentablemente no tenía un club de mahjong hasta antes de que llegase yo. Sí hay clubes de juegos de mesa, pero por supuesto que en ninguno de ellos había un set de mahjong... nada de que preocuparse, porque yo sí tengo uno y lo llevé conmigo. Por unos 3 meses, el mahjong bahiense estuvo salvado. El procedimiento para hacer un club de mahjong es sencillo, muy sencillo. Solo tuve que pedirle a mi buen amigo Lucas (¡Gracias, Lucas!), que es bueno para editar fotos, que me diseñe un poster que le comunique a la comunidad bahiense que el mahjong llegó para entretenerlos. Este poster tan bello lo colgué donde supe que lo iban a ver potenciales mahjongueros y puse mi número por si no tenían alguna duda, el poster real no es exactamente igual al de la imagen porque compré fotocopias en blanco y negro, pero el resultado fue bueno igual. Yo creo que por el dibujo de Confucio. ![]() Lo siguiente fue esperar a que la gente me escribiera o apareciera los jueves a las 5 en la biblioteca, lo que ocurrió es que escribieron primero y luego aparecieron. Esto era obvio porque el mahjong es un juego genial, y por lo tanto la gente genial se ve naturalmente atraída al juego. Al principio eramos solamente 2 así que solamente pudimos jugar la versión aburrida y de a 2 del juego, pero en las ocasiones que fuimos 3 o 4 personas (En ningún momento fuimos más, lo cual es bueno porque tengo solo un set y el mahjong se juega de a 4 jugadores maximo. Dejaron de llegar personas porque mis posters no duraron mas de 1 semana pegados en la pared en la mayor parte de los casos) pude enseñar el juego y jugar con todo el mundo sin mucho problema. Enseñando, aprendí algunas cosas: es un error mostrarle la hoja de yakus a alguien sin antes decirle que el juego se gana formando 4 grupos de 3 y un par, el mejor momento para hacerle saber a alguien de la existencia de los yaku es después de que sepan hacer llamadas, para mostrarles por qué se quedaron sin valor. Mostrar la hoja de yaku prematuramente es como demasiada información para el jugador novato y creo que podría arruinar un poco la experiencia de juego. También aprendí que a nadie en el mundo le importan las pelis de Shin Janki, porque las mencioné un millón de veces y comenté cómo eran super buenas para aprender a ser mejor mahjonguero, pero nadie del club se miró una sola de las películas. Lo último y tal vez más importante que aprendí fue sobre mí misma, y es que no soy una super buena profesora. O al menos que hago sufrir mucho a mis estudiantes, me han dicho que soy como un profesor de karate que te voltea de una patada y luego te dice que tenías que haberte defendido. En mi experiencia se aprende mejor del error así que no hay problema, y esto queda confirmado porque en el club de mahjong de Bahía Blanca pudimos hacer dos (2) yakumanes en solo 3 meses, lo cual son 2 yakumanes más que los que hicieron en el club de Montevideo. Abajo están las fotos de los yakumanes y la prueba definitiva de que mi club fue el mejor. ![]() ![]() El all green es mío, lo habrás visto en la Memepedia, y el que posa junto a su Chuuren Potou es Yen (¡Felicidades!). En conclusión, hacer un club de mahjong es muy sencillo si usted tiene un set de mahjong y dinero para fotocopias. Lamentablemente las actividades del club bahiense se suspendieron desde que me fui porque no hay un set de mahjong en Bahía Blanca ahora mismo, pero se quedarán para siempre conmigo los recuerdos de las personas a las que les enseñé mahjong tan bien que al final podían ganarme sin mucho problema. Merecen una mención especial en mi blog y tienen un lugar en mi corazón todos los integrantes del club; Matías que aprendió a contar los puntos de las manos por su cuenta, Yen que tiene suerte infinita (o hace trampa sin que nos demos cuenta), José que sufre desde que vio la hoja de los yaku, Lautaro que me enseñó a jugar al go y Andrés que nunca estuvo en Bahía jugando con nosotros pero igual es parte del club. ¡Gracias por jugar conmigo! |
|---|